Esteatosis hepática o hígado graso

Definición


Es una enfermedad del hígado asintomática que se produce por el acúmulo excesivo de grasa dentro de las células del hígado.

Datos de Contacto

Dirección, Teléfono, Formulario de Contacto

Solicite información o cita

Recomendaciones dietéticas


ALIMENTACION SALUDABLE

    • Introduzca lácteos y derivados semi o descremados.
    • Incremente el aporte de fibra: introducir el pan y los cereales integrales.
    • Incluya legumbres (2-3 veces/semana).
    • Añada verdura a cada comida.
    • Aumente el consumo de carnes poco grasas (pollo, conejo, pavo) y el consumo de pescado azul (sardinas, caballa, besugo, atún, salmón,…).
    • Modere el consumo de fruta (2-3 piezas al día).
    • Utilice aceite de oliva para cocinar y aliñar verdura, pero con moderación por su gran aporte calórico.
    • No se salta el desayuno y realice entre 4 y 5 comidas para evitar llegar a la siguiente comida con excesiva hambre y comer de forma compulsiva.
    • Tómese su tiempo para comer. Coma despacio, masticando bien los alimentos.

 

EVITAR:

  • Evite consumo de carnes grasas (cordero) y la grasa de las carnes, de embutidos y de vísceras (hígado, sesos, riñones).
  • Evite el consume de leche entera, nata, queso, mantequilla…
  • Evite el consumo de alimentos azucarados (miel, azúcar común, dulces, bollería, refrescos, zumos,…).
  • Limite la ingesta de alimentos fritos y rebozados.
  • Evite el consumo de bebidas alcohólicas (incluyendo las de baja graduación como el vino y la cerveza).
  • Evitar picar entre comidas y, en caso de hacerlo, opte por lácteos semidesnatados o desnatados o fruta (2-3 piezas).

Evite el consumo de fármacos tóxicos para el hígado y el uso de medicamentos innecesarios.

Más información


¿Qué es el hígado graso o esteatosis hepática?

La enfermedad del hígado graso hace referencia a una amplia gama de alteraciones del hígado. La alteración principal es la acumulación excesiva de grasa en las células hepáticas y su causa más frecuente es el consumo de alcohol. No obstante, en los últimos años se ha puesto en evidencia que gran parte de las personas afectadas no son consumidoras habituales de alcohol, por lo que entonces se habla de hígado graso no alcohólico (EHGNA).

¿Cuáles son los riesgos de padecer hígado graso?

Inicialmente únicamente solo existe grasa dentro de las células hepáticas, pero en algunas personas evolucionan con el tiempo hacia una segunda etapa en la que sí se produce inflamación del tejido hepático y que se denomina esteatohepatitis. Su trascendencia radica en que puede llegar a progresar a cirrosis hepática.

Se desconoce qué personas progresarán a estadios más avanzados, pero se han identificado factores de riesgo comunes entre los pacientes que se hallan en cualquiera de los estadios:

–    Diabetes tipo 2.
–    Obesidad o sobrepeso.
–    Hiperlipemia: aumento de las grasas en la sangre  (colesterol y/o triglicéridos).
–    Síndrome metabólico: conjunto de factores de riesgo y enfermedades que aumentan su riesgo de padecer enfermedad cardiovascular: resistencia a la insulina, hiperglucemia, hipertensión arterial, obesidad abdominal y aumento de triglicéridos en sangre, así como descenso del colesterol bueno (colesterol-HDL).

¿Cuáles son los síntomas?

Por lo general una enfermedad “silenciosa” con pocos o ningún síntoma. Sólo comienzan a tener síntomas cuando la enfermedad avanza y se presenta una cirrosis.

¿Como se diagnostica?

Dado que cursa de forma asintomática la sospecha diagnóstica se establece mediante análisis de sangre con una alteración de las pruebas hepáticas como las transaminasas y/o porque en la ecografía tienen un hígado “brillante” (lo produce la grasa). Sin embargo, el diagnóstico definitivo sólo lo da la biopsia hepática. No es obligatorio realizar esta biopsia de forma sistemática en todos los casos, ya que es una prueba invasiva y con riesgos. Se cree que debe realizarse una biopsia del hígado cuando el médico sospeche que la lesión hepática puede ser importante, lo que sucede cuando existe alguna de las siguientes circunstancias: edad mayor de 50 años, sexo femenino, obesidad, diabetes, hiperlipemia, síndrome metabólico, transaminasas muy elevadas, plaquetas o albúmina bajas, o falta de mejoría de las transaminasas después de seis meses de tratamiento. Además en la actualidad se disponen de varios test basados en cálculos matemáticos para identificar aquellos pacientes con riesgo elevado de progresión de la enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento consiste fundamentalmente en cambiar el estilo de vida mediante la combinación de una dieta saludable y la práctica de actividad física de forma regular. Además su médico puede recomendarle la toma de algún agente antioxidante.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies